Actualmente mi vida es un verdadero caos, estoy en un proceso donde tomo decisiones y debo actuar; con franqueza he de decir que no sé sí mis acciones serán las adecuadas pero algo me queda claro, debo finalizar con esta relación que me está afectando.
Tengo dos años laborando para cierta empresa, que en lo general es un muy buen lugar para trabajar, sin embargo en lo particular, se me ha vuelto un lío, un caos, todo es motivo de conflicto y generar líos, chismes y demás.
Sé que es algo común en la mayoría de los trabajos, sin embargo no pretendo seguir en ese ambiente que nada más con pensarlo me causa migraña, náuseas, mal humor, etc.
Una de las tentaciones que me ha generado ésta relación, es justamente, no renunciar.
Los factores que me han dado la pauta para comenzar a buscar un nuevo empleo son:
- No me parece que estés estudiando de un jefe indirecto (sin embargo RRHH, fue quien me dijo "Hey Marian, regresa a la escuela, eres inteligente, lo lograrás)
- El indirecto se ha dedicado a echarme tierra con mi jefe directo (Piensas seguir trabajando aquí? me preguntó el directo, esa pregunta me sonó un poco absurda, pues sí no quisiera hubiera renunciado; sin embargo se suscitó después de que la indirecta hizo aparición por su oficina)
- Espérate, no te vayas necesito tú apoyo, sólo media hora más (pasada la media hora y en ocasiones hasta una hora, resultaba el hecho de "sabes mejor lo dejamos para mañana" ¿¿¿???)
- Ha habido problemas profesionales que tú podías haber solucionado, pero como no estabas se quedaron en problemas (Sólo soy una simple secretaria!!!!)
- La indirecta ¿Qué ha pasado contigo? no es normal que te pasen estas cosas, desde julio (mes en que entré a la escuela), te he notado rara, alguna solución hay que poner no crees?? (Más claro ni el agua)
Aunado a todo ello comencé a somatizar todos mis problemas físicamente, que sí la migraña, que sí la presión, que sí la diarrea; todas las enfermedades habidas y por haber me han dado en los últimos meses; al grado de que hoy día no siento los brazos, o bueno sí los siento pero están adormecidos (será que un infarto me va a dar??)
La relación laboral, creo que es con la cual convivimos más, a la que más le soportamos, a la que menos tentaciones nos da, a la que más nos aferramos, a la que.... no sabemos como decirle adiós llegado el momento.
Es la única en la cual, damos "lo mejor" de nosotros mismos, y curiosamente no esperamos terminarla, esperamos que la terminen, que el trabajo sucio sea de otros...
Relación laboral, quién dijo que es una relación?, por qué esforzarse tanto, si pocas veces es "aplaudido" el trabajo; al menos en una relación de pareja, tiene el sexo como buena recompensa; en la laboral el dinero; hum?, mal comparativo verdad?
Como se darán cuenta estoy liada, confundida y estresada.
Sí alguien me ayudara a desenmarañar ésta maraña, se los agradeceré y mucho...
Si nos dañan los zapatos lo mejor es “cambiar de calzado”
ResponderEliminarSi la pareja no sabe valorarnos ni respetarnos, lo mejor es “apartarnos de su lado”
Y si un ambiente laboral es venenoso o incluso nos afecta la salud física, lo mejor es “cambiar de trabajo”.
En tu caso, tu “relación” laboral no es nada grata y tu “tentación” de querer irte es muy lógica.
Puedes dar un paso al costado buscando otras expectativas laborales que te resulten menos ponzoñosas, o puedes encarar la situación (sin descartar también el apartarte).
Puedes reflexionar si antes de julio el ambiente era propicio para ti, luego calcula si falta mucho para terminar tus clases y si piensas que todo podría volver a la normalidad.
Otra opción podría ser el preguntarle a tu jefe (sin que signifique una falta de respeto) ¿Por qué tiene Ud. una actitud algo agresiva o discriminatoria conmigo desde el mes de julio?... Algo te contestará, nada pierdes, total igual te piensas ir… puede que se aclare la situación y te haga cambiar tu actual “tentación”.
¡Saludos y Buena Suerte!
Hola Juan Carlos, pues ya me atreví, pero aún sigo esperando de cierta forma una respuesta para ya concluir mi relación rara; ya te contaré en qué quedó todo.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo!